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» The Deal, la versión inglesa de esta obra Tratos Adulterados

 

Una habitación de hotel. Andrajoso. Dos camas contra la pared del fondo con mesitas de noche. Una puerta abajo y a la derecha. Una ventana arriba y a la izquierda. El sol de atardecer se filtra a través de las cortinas cerradas. Un aparador abajo y a la izquierda. Botellas de whisky y ginebra vacías y medio vacías sobre el aparador y en el suelo. Uno o dos vasos. Ceniceros llenos. Sobre una de las mesitas de noche hay un vaso medio lleno de whisky. Sobre la otra, un teléfono. Dos maletas sobre la cama a la derecha. Shaw yace boca arriba sobre la cama izquierda, los ojos cerrados, un cigarrillo encendido en una mano. Silencio aparte de ruidos de tráfico lejano fuera de la habitación. El cigarrillo quema hasta sus dedos. Él maldice, se levanta y apaga el cigarrillo con el zapato sobre la alfombra.

Una comedia para un actor.

Ambientado en un hotel andrajoso en algun pueblo olvidado

 

Shaw:
Mierda!

Toma un trago de whisky, se levanta de la cama y va hacia la ventana. Mira hacia afuera. Va al aparador y toma otro cigarrillo de la cajetilla. Lo enciende. Pausa. Va al teléfono. Lo descuelga y marca un número. Antes de tener tiempo de sonar, cuelga otra vez. Va hacia la ventana y mira afuera. El teléfono suena. Va y después de una vacilación, descuelga.

¿Sí?... ¡Eva! Dulzura. ¿Por qué has... ? ... Ya lo sé, cariño, pero sabes que no me gusta que me llames aquí, mientras estoy trabajando... Sí, lo sé. Yo también te echo de menos, Dulzura... (Instintivamente mira a su alrededor) Yo también te quiero... Golosina... Es porque eres mi pequeña magdalena... Claro que lo haré, mi croissant de chocolate... Oye, dulzura, tengo que colgar. Llegaré a casa esta noche... El vuelo de las siete... Te llamaré cuando llegue... Helado de vainilla.

Cuelga, se va y se sienta sobre el aparador. Fuma. Va a la ventana y mira afuera. Toma una decisión. Va y toma las maletas de la cama, y las pone al lado de la puerta. Toma los cigarrillos del aparador y se los pone en el bolsillo. Busca las llaves, las encuentra y se las pone en el bolsillo. Verifica su cartera. Va hacia la puerta. Suena el teléfono. Duda y entonces va a contestarlo.

¿Sí?... Lionel! (Disimula su decepción) ¿Como va, hombre?¿ Sí?... Me alegro de oír tu voz. ¿Cómo van las cosas por tu lado?... Sí, Sé que estás preocupado. Estamos en ello, hombre. ... No, no. El trato sigue en pie, hombre. Confío en este señor como en mi propia madre. Es que simplemente necesitamos una par de días más... ¿Cómo, qué?... No, es una conexión mala. Te oigo realmente lejos, eso es todo. Dime otra vez... Oye, hagamos una cosa: Cuelga y llámame otra vez. Es una conexión mala, eso es. No, no! No Os... - no mi conexión - la conexión de teléfono, la línea... ¿Qué? ¿Os ? No he dicho Os... Oh no, Sí... No Os. He dicho Osa. Osa. Mi secretaria. Se llama Osa (Habla a la habitación) ¡Gracias Osa! Archiva eso. Ya hemos terminado con ello. (Vuelve al teléfono) Perdona, ¿Qué? (mantiene el teléfono ligeramente apartado de la cara) Realmente no oigo nada, Lionel. (Grita) ¡He dicho que no oigo nada! Vuélvame a llamar.

Cuelga. Se levanta, se dirige al aparador y se pone otro whisky. Enciende un cigarrillo. Se da cuenta de que ya fuma uno y los apaga ambos. Va al teléfono con el whisky. Está a punto de marcar cuando vuelve al aparador y enciende un cigarrillo. Vuelve al teléfono y lo mira. Decide telefonear y marca un número.

¿Señor Oscar? ¿No? ¿Puedo hablar con Señor Oscar por favor? Yo soy... una colega... de negocios... ¿Eh?... Él tenia que llamarme, pero yo... Trabajamos juntos, ¿Vale... No, usted no puede preguntar. ¡Que se ponga Señor Oscar, Gorila! ... ¿Hola? ¡Eh! ¡Morón!... ¡Mierda!

Cuelga. Pequeña pausa y el teléfono vuelve a sonar. Descuelga.

¿Sí? ¿Señor... ? ¡Eva! ¿Qué?... No he tomado ningún tono de voz contigo, Tocinillo de cielo... Es porque estoy trabajando, Dulce de Leche. Tengo que estar duro y malo cuando trabajo... Eh, venga. Batidos de miel no lloran. Volverían salados... ¿Por qué me has llamado, Regaliz? ... Vale. Lo recordaré. Dos botellas de crema de leche... Sí, sí, para cocinar, no para batir. Muy bien, Bombón. Nos veremos en casa.

Da dos besos al teléfono. Cuelga. Pausa. Vuelve a marcar.

Pásame a Oscar Moreno... Sí, el mismo. Tengo que hablar con él de un asunto de negocios... Ya te lo he dicho, es asunto suyo, no tuyo... ¡Eh!...

Cuelga y mira al teléfono.

¡Jódete!

Pausa. Va al aparador y se pone otro whisky. Suena el teléfono. Salta para contestarlo.

¡Oscar!... Lionel!... No, hombre. Decía que... está oscuro aquí. Osa es sorda como un poste. Una niña encantadora, pero totalmente sorda. (Grita a la habitación) ¡Eso es! La luz! ¡Enciende la luz! ... Lo siento Lionel, ¿dónde estabamos? ¿ ... Oscar? ¿ Quién es Oscar? ¿Quieres decir... ? ¿ Estás loco, chico? Yo no me meto con esa gente. Te lo juro sobre la tumba de mi madre. Solamente somos tu y yo, chico. Un negocio limpio y rápido y esquivamos los tiburones, ¿Sabes qué quiero decir?... Ah, ha habido algunos problemas en la división de finanzas. ¿ Sabes? ... No, relájate!... Lionel... Lionel, tú eres mi amigo. Yo no voy a joderte. Tendrás tu dinero, Te lo prometo. Solamente dos días. Simplemente me tienes que dar... ¿Dónde? Aquí... ¿Dónde estaría si no... ? ¿Has hecho QUÉ... ? ¿No te fías de mí? ¿Qué piensas, enviando tus chicos a... ? Bien, eso es la tontería más grande que he evidenciado jamás... Estás muy equivocado... Es la Avenida Webster, no Webber. Y no es uno, veintitrés, sino ciento veinte, planta tres... Lionel, debes confiar en mí... Somos socios en esto. Me siento muy dañado por tu acción... Eh, espera un minuto, Lionel. Tengo alguien en la otra línea. No cuelgues. Ahora vuelvo.

Cuelga. Fuma. Pasea un poco. Coge el teléfono nuevamente y marca.

¡No cuelgues! Escucha, Tengo que hablar con el Señor Oscar. Por favor… es importante. Dile que es Shaw. S-H-A-W. 4931 0268. ¿Lo tienes? 4-9-3-1-0-2-6-8. ¿Quien te llamó "gorila"?... Nadie. Yo he dicho... “thriller". Estoy en una tienda de vídeo. Quiero un thriller, un thriller de verdad. No me interesan estas comedias insípidas o dramas aburridos... ¿Sería eso una manera de hablar con la gente? Por favor, simplemente pide que el Señor Oscar me llame... Gracias.

Cuelga el teléfono.

¡Primate!

Va al aparador para buscar un cigarrillo. No los puede encontrar. Comienza a buscar por la habitación. Eventualmente se da cuenta que están en su bolsillo. Enciende un cigarrillo. Comienza a pasear.

Señor Oscar, usted es un hombre de negocios... y yo también. Nosotros trabajamos con hechos y especulamos sobre riesgos calculados. Y esperamos una recompensa significativa. Apostamos fuerte y estamos acostumbrados a ganar... Pero no todo el mundo es así. Alguna gente, bien, sus buques no regresan al puerto siempre a tiempo. Toman malas decisiones... que nos afectan a nosotros, que nos obligan a adaptar nuestros planos cuidadosamente colocados. Esto es lo que nos pasa ahora. Así que, voy a tener que pedirle a usted un pequeño anticipo presupuestario entre caballeros... No.

Pausa.

Es así, Oscar: Usted recibe su producto. Debe estar satisfecho o yo habría oído quejas ya. Ahora nosotros necesitamos nuestra recompensa... Una parte de ello. Si a usted no le gusta, el trato queda anulado...

Suena el teléfono. Salta para contestarlo.

¿Sí?... Lo siento, Lionel, chico. Se nos cortó. Hemos cambiado el sistema de teléfono en la oficina. Esta nueva tecnología es un rollo... Lionel, ¡Tranquilo! ¿ Te he dado alguna vez una razón para que dudes de mí?... Hombre, no tienes que tomar ese tono conmigo... ¡Joder, hombre! No me grites! Te daré tu jodido dinero! Solamente tienes que esperar dos días, Ya te lo he dicho! ... ¿Me estás intentando asustar? No tomes ese tono conmigo, hijo de puta o... ¡o lo lamentarás! (Pausa.) ¡Quédate tranquilo! Tranquilízate y guarda tus pelotas en su sitio... ¡No lo puedo creer!... ¿Tú, qué? ¿Eso es lo que tú llamas confianza?... ¿A ti te parece que estoy en un cutre hotel? (Grita a la habitación) ¡Osa, ya te he dicho: Los ordenadores nuevos tienen que ir arriba al centro de comunicaciones, no abajo a Contabilidad!... (Otra vez al teléfono) Lo siento, Lionel. Hay algún cruce de cables... Claro que me puedes venir a ver cuando quieras... No, no al hotel. No estoy en un hotel. No... Avenida Webster, ciento veinte, planta tres... ¿No?... Quizá es la Calle de Webster... Oye, no me vuelvas a llamar. Estaré en contacto contigo en dos días. Confía en mí, amigo.

Cuelga. Toma un trago de whisky y va a las maletas. Se ocupa de ellas. Va al aparador. Recoge tabaco, mira que tiene las llaves, la cartera, etc. y vuelve a las maletas. Abre la puerta. Suena el teléfono. Vacila, entonces cierra la puerta de un golpe, va y descuelga.

¡Ya te he dicho, hijo de puta, que no me vuelves a llamar!... ¡Oscar! ¡S... Señor Oscar! Lo siento. No señor, que no era para que sus orejas lo escucharan, señor. Realmente. ¡Que Dios se lleve a mi madre enferma si he dicho algo en su contra ... es usted muy amable en llamar, Señor. Señor, nosotros realmente tenemos que hablar... ¿Sabe?... tenemos que hablar de algo muy importante ... Es que, Señor... hicimos un trato... cuando hicimos el negocio, había... oh no, Señor Oscar, estoy muy satisfecho con este negocio, y por estar trabajando con usted, Señor, por estar trabajando con un empresario tan eminente de esta ciudad... Sí, me doy cuenta del riesgo, señor. Sé que dijimos... Sí, que no deberíamos tener más contacto, especialmente por teléfono, pero sabe, era necesario que habláramos. ... Pues sí, señor. Todo va bien - casi. Ningún problema realmente, aparte de ... no, pero espere, Señor Oscar! ... Señor Oscar!... ¡Mierda!

Cuelga.

Mierda... Mierda... Mierda.

Otro trago de whisky, se pone de pie, se tambalea y se sienta nuevamente. Suena el teléfono. Descuelga.

No me ha dado tiempo de decirle, Señor Oscar… hay un… ¡Eva!… F… flan de huevo… Q.. ¿Que…? Sí, sí, yo también te quiero, mi …crema catalana, pero escucha, chicle de fresa, realmente me tienes que dejar trabajar. Si no, no llegaré nunca… nata… batida… no, no. No lo olvidaré. Ya te lo he dicho. Ahora dime, dulzura, ¿Había alguna cosa más? … ¿Qué?… Vale. Un paquete más de pasta… lo compraré… el tipo de espirales… Sí, sí, lo conozco… de tres colores diferentes… Conozco este tipo… Vale… ¿Qué, tienes mucho hambre, Pudín? … ¿Sí?… ¿Un invitado?… ¿Quién?… ¡Cabrón! … ¿Pero cómo es que ha llegado…? No entiendo. Ponle… ¡Puta! ¡Que se ponga! ¡Que se ponga ahora mismo! … No. Tú no,… No te he dicho “puta” a tí, mi yoghurt desnatado … uh, naranja… podrida ¡No! No me escuches… Es que estoy trabajando… Estoy así cuando trabajo… ¿Pero por qué estás llorando, mi sardina?… Que se ponga Lionel,… ¿Como que no…? Deja de llorar de una vez, Rata mojada y ponme a Lionel al oído… ¡No me importa que no quiera! ¡Ponle ya! … ¿Dinero? ¿Qué dinero? … Esto no es asunto tuyo… ¡Pez! ¿Le has pagado? ¿Con que?… Pero eso era para el alquiler… las compras… el regalo de cumpleaños de Carlitos… No… No lo puedo creer - ¿Qué?… ¡Claro que te quiero, jamón!… (Aparte) Y le quería comprar uno de estos triciclos con dibujos de Manga… Son chulísimos… ¿Querida? Escucha… (Pausa) Dale un beso a Carlitos, pero no le despiertes… Quizá llegaré un poco tarde esta noche… Problemas de trabajo… Realmente veo difícil llegar para la hora de cenar… difícil de llegar… Te llamaré, mi… mi.. pera al jarabe...

Cuelga. Comienza caminar por la habitación. Más whisky. Va a coger el teléfono, reconsidera. Lo coge nuevamente y marca. Cuelga. Más whisky. Va a mirar por la ventana. Suena el teléfono. Llega hasta el. Descuelga.

…¿Sí?… Oscar… Sí, Señor. Gracias por llamar… Es una cuestión de dinero. Tiene su producto, Oscar. Ahora, yo necesito… ¿Qué?… ¿Sí?… ¡Imposible! Imposible. No trabajo con productos defectuosos… ¿Está seguro?… No, no quiero decir… No dudo de usted, señor, pero… Espere un momento. No se vaya…

Deja el teléfono sin colgar. Va a las maletas. Pone una sobre la cama y la abre. Está llena de osos de peluche de colores estridentes. Coge uno. Tiene cinco patas. Vuelve al teléfono.

Pues sí… Entiendo qué quiere decir, Señor Oscar. Parece que hay unos defectos mínimos. Pero no diría que son irreversibles… Espere un momento, Señor…

Intenta arrancar alguna pata y al final consigue arrancar una. Cae un poco del relleno al suelo.

Debe entender, Señor, que no es un problema serio. Será fácil arreglar la situación sin demasiados esfuerzos… Debe confiar en mí, Señor… A propósito del dinero, Señor… Pero, Señor Oscar … Señor Oscar… ¿Qué? ¿Ahora?… ¿Su hombre?… ¿Pero como sabe dónde…?

Llaman a la puerta.

Uh… hay alguien… Sí, debe ser él… pero Señor Oscar, el dinero… ¿Señor Oscar…?

Cuelga. Llaman a la puerta otra vez. Va a las maletas. Cierra la que estaba abierta. Abre la puerta. Da las dos maletas a la persona de afuera.

¿Qué?… ah, lo siento… Sí, sí. Lo había olvidado…

Va y recoge el oso de peluche que tenía antes. Lo pasa a la persona de afuera.

Lo siento.

Cierra la puerta. Empieza pasear por la habitación. Fuma y bebe. Suena el teléfono. Para y lo mira. Viene a sentarse enfrente del teléfono y lo mira concentrado. El teléfono sigue sonando. Sigue bebiendo y fumando. Bajan las luces.

(C) Kevin Booth,1998.